La rehabilitación está hecha con esmero y respeto hacia lo antiguo. Ha sabido mantener en cada una de las estancias, el sabor de lo antiguo, sin restar eso si, un ápice de comodidad. Es destacable por su hermosura, la barandilla de forja original que se ha mantenido en la escalinata, original también, y a la cual se ha añadido únicamente el rodapié y pasamanos actual.
En la planta principal se conserva intacto, el salón comedor de la casa de aquella época, con todos los muebles originales, siendo admirable por su belleza entre otros, el gran armario empotrado y el mirador cerrado que sobresale de la fachada, y que conserva también el original suelo hidráulico.
En esta misma planta se encuentra la cocina, amplia y espaciosa, que cuenta con todas las comodidades para estar como en tu casa, con una mesa muy amplia de comedor y un espacio aledaño con sus dos sofás y mesita baja, que hace de cuarto de estar, para que al calor de un hogar francés puedas disfrutar del relax que mereces.
Pero ¿quiénes fueron los Lobera? Los lobera fue una familia muy importante en la Reconquista. Uno de los personajes más destacados del linaje de Munebrega fue D. Julián de Lobera.